Te ofrecen parte del sueldo como «no salarial»: qué ganas y qué pierdes
Es la propuesta más común en una negociación salarial y la menos entendida: más plata este mes, menos en todo lo que se calcula sobre el salario.
«Te podemos subir a ocho millones, pero tres van como bonificación no salarial». La frase aparece en casi toda negociación de sueldo medio o alto en Colombia, y casi siempre se acepta sin hacer la cuenta completa. Vale la pena hacerla, porque el efecto no se ve este mes: se ve en junio, en diciembre, al liquidar y al pensionarse.
Qué es un pago no salarial
El artículo 128 del Código Sustantivo del Trabajo permite que empleador y trabajador acuerden por escrito que ciertos pagos no constituyen salario. La ley los pensó para sumas que no retribuyen el trabajo: auxilios para desempeñar el cargo, gastos de representación, beneficios ocasionales.
En la práctica se usan para otra cosa: dividir la remuneración en dos partes para que la base de prestaciones y aportes sea menor. Eso le ahorra dinero al empleador, que deja de pagar sobre esa porción la prima, las cesantías, los intereses, las vacaciones, la pensión, la salud, la ARL y los parafiscales.
La etiqueta no define la naturaleza
Lo que ganas hoy
La ventaja es real y es inmediata: sobre la porción no salarial no se descuenta el 4% de salud ni el 4% de pensión. Con tres millones desalarizados, son $240.000 más en tu bolsillo cada mes, unos $2.880.000 al año.
Además, al bajar el ingreso base de cotización, en algunos casos baja también la retención en la fuente. Si el acuerdo es lo que te permite cerrar la negociación en una cifra mayor, puede tener sentido.
Lo que pierdes a lo largo del año
Aquí está la parte que no se ve en el desprendible mensual. Comparemos dos ofertas de ocho millones: una toda salarial, otra con tres millones desalarizados.
Dos ofertas de $8.000.000, un año de trabajo
Datos
- Oferta A
- $8.000.000 todo salarial
- Oferta B
- $5.000.000 salarial + $3.000.000 no salarial
- Periodo
- 12 meses completos
Paso a paso
- Prima de servicios (un mes de salario)A: 8.000.000 · B: 5.000.000= Pierdes $ 3.000.000
- Cesantías (un mes de salario)A: 8.000.000 · B: 5.000.000= Pierdes $ 3.000.000
- Intereses a las cesantías (12%)A: 960.000 · B: 600.000= Pierdes $ 360.000
- Vacaciones (15 días hábiles)A: 4.000.000 · B: 2.500.000= Pierdes $ 1.500.000
- Ahorro en aportes (8%)3.000.000 × 8% × 12 meses= Ganas $ 2.880.000
Balance del primer año: pierdes $ 4.980.000. Y eso sin contar el efecto en la pensión.
El año siguiente la diferencia se repite. Y si el contrato termina, la indemnización también se liquida sobre el salario, no sobre el total: con tres años de antigüedad, la oferta B pagaría unos 2,6 millones menos de indemnización.
El efecto más silencioso es el pensional. Cotizar sobre cinco millones en lugar de ocho durante una década reduce el ingreso base de liquidación de tu pensión en la misma proporción. Es un descuento que no sentirás hasta décadas después, cuando ya no haya manera de corregirlo.
El límite del 40% que casi nadie menciona
Hay un tope que invalida los acuerdos más agresivos. El artículo 30 de la Ley 1393 de 2010 establece que, para efectos de seguridad social, los pagos no salariales no pueden exceder el 40% del total de la remuneración.
Si se exceden, el excedente vuelve a ser base de cotización. En el ejemplo anterior, tres millones sobre un total de ocho son el 37,5%: está dentro del límite. Si fueran cuatro millones, el 50% superaría el tope y el excedente tendría que cotizar igual.
La UGPP fiscaliza exactamente esto, y la consecuencia no recae solo sobre la empresa: un ajuste retroactivo puede afectar también tus aportes y tus semanas.
Cómo negociarlo
Tres reglas prácticas:
- Negocia sobre el costo anual, no sobre el mensual. Pide que la propuesta se exprese en total anual incluyendo prima, cesantías e intereses. Ahí las dos ofertas se vuelven comparables.
- Pide compensación por la diferencia. Si el empleador se ahorra prestaciones y parafiscales, tiene margen para subir la cifra. Llevar el cálculo hecho cambia el tono de la conversación.
- Revisa el tope del 40% y deja constancia escrita del acuerdo, con el concepto y la finalidad de cada pago.
Para ver el efecto en tu neto mensual, usa la calculadora de salario neto, que separa los pagos salariales de los no salariales y muestra cómo cambia el IBC. Y para el efecto al terminar el contrato, compara dos escenarios en la calculadora de liquidación cambiando solo el salario base.